La historia de Kurutziaga Ikastola no se puede entender sin Maribi Estankona. Desde sus inicios participó en la creación de la guardería y desde entonces trabajó en ella hasta la jubilación. Durante años fue testigo de los primeros pasos de los más pequeños de Kurutziaga y cientos de niñas y niños conocieron con ella la ikastola.
Empezó a trabajar en la primera guardería de Durango, cuidando a las hijas e hijos de otras andereños, con cercanía y buen humor. Maribi se ha quedado clavada en la memoria de muchas generaciones y al recordar el Kurutziaga de una época, su nombre aparece inexorablemente. Pero, ¿qué es la ikastola para Maribi? ¿Cómo vivió la experiencia de aquellos años? He aquí sus respuestas. Bejondeizula, Maribi!





