Erizainak Saharan realizará una recogida de material sanitario en Kurutziaga: «El objetivo es relanzar la cooperación con otras asociaciones y cubrir las necesidades básicas»

Oihane Zubizarreta y Uri Lasa son dos ex alumnas de la Ikastola Kurutziaga. Ambas se han embarcado este año en un proyecto solidario, concretamente participan en la asociación Erizanak Saharan (Enfermeras en Sáhara). La asociación quiere recoger y enviar materiales sanitarios a sus campamentos. Para ello, realizarán una recogida de estos materiales en Kurutziaga Ikastola desde el 17 de enero hasta el 3 de febrero. Además, ofrecerán charlas sobre el tema en las aulas de ESO. Delante de la secretaría estará la posibilidad de depositar los materiales. Hemos hablado con Zubizarreta e Iñaki Sánchez, miembro de la asociación.

Sois miembros de la asociación Erizainak Saharan. ¿Desde cuándo andáis y por qué?

Oihane Zubizarreta: La asociación Erizainak Saharan nació en Gasteiz en 2017. Fue un proyecto impulsado inicialmente por una enfermera saharaui y una enfermera del País Vasco. Nació con la intención de responder en parte a las carencias sanitarias y educativas y a las necesidades de material existentes en el Sáhara. Este año se ha creado la sección de Gipuzkoa a la que pertenecemos Uri y nosotros dos.

 

Estáis recogiendo material sanitario. ¿Qué podemos llevar a esa recogida? ¿Hay necesidades especiales?

Iñaki Sánchez: Además de medicación es necesario material sanitario. Entre ellos se encuentran: Gases, guantes, jeringuillas, tiras para la glucemia, cepillo de dientes, muletas…

La situación en el Sáhara nunca ha sido buena. ¿Cuál es la actual?

I.S.: Para entender la situación actual del Sáhara es necesario retroceder unos años. Fue colonia española hasta 1975, cuando la vendió a Marruecos y Mauritania en el acuerdo tripartito de Madrid. Desde entonces, algunos saharauis viven bajo la represión marroquí. Otros, en cambio, en los campamentos de refugiados de tierras argelinas. La asociación destina el material a los campamentos de refugiados y nos dirigimos a ellos para ofrecer educación sanitaria. Este año nos vamos al campamento que se llama Smara.

En cuanto a la enfermería, ¿ha habido avances en la ayuda que se envía al Sáhara?

O.Z.: Sabemos que los refugiados viven gracias a la ayuda internacional. Gracias a esta ayuda se han conseguido muchos avances como comunidad y la salud ha mejorado mucho como el resto de áreas. Pero la pandemia que ha azotado a todo el mundo provocó cierres fronterizos y esa ayuda internacional durante mucho tiempo no ha llegado, se ha escatimado mucho. Y esta terrible situación ha sacudido considerablemente los hospitales locales.

I.S.: Nuestro objetivo es relanzar la cooperación con otras asociaciones y cubrir las necesidades básicas.

No habéis estado allí, pero vuestros/as compañeros/as sí. ¿Qué les cuentan de sus vivencias? Y en cuanto a la sanidad, ¿qué han encontrado allí?

O.Z.: Es una realidad totalmente distinta a la que se vive en ella. Hay que tener en cuenta que la cultura es diferente y a ello se añade la escasez de recursos. Allí, no hay universidades de enfermería, solo unas cuantas personas estudian enfermería en la escuela. Como aquí, los protocolos existen pero muchas veces por falta de recursos no pueden llevarlos adelante. Por otro lado, nos dicen que su gente es muy amable, culturalmente muy cercana.

Más allá de las recogidas de material, ¿qué podemos hacer para ayudar a la población saharaui?

I.S.: Dar cualquier tipo de material sanitario, de alimentos, de ropa, está bien, pero además, nos parece muy importante dar a conocer la situación del pueblo saharaui y desarrollar una conciencia sobre ello, al menos fomentando la reflexión sobre el tema.